Desaparece en una semana
La conjuntivitis es una infección común en los niños, a menudo relacionada a una infección viral como el resfriado. La membrana de color blanquecino que cubre el ojo se enrojece y se irrita, también se secreta un líquido pegajoso, que suele ser amarillento. Por lo general, el ojo se ve hinchado. En la mayoría de los casos, la infección desaparece por sí sola en el transcurso de una semana y sin tratamiento alguno. La conjuntivitis es muy contagiosa.
La inflamación ocular en los niños también puede tener otras causas. Puede deberse a una reacción alérgica, o a una lesión u objeto en el ojo. La inflamación es la manera en la que el cuerpo se defiende.
¿Puede el niño ir a la guardería?
Los niños que tienen los ojos rojos y pocas secreciones pegajosas, debido a una conjuntivitis causada por un resfriado leve, no necesitan quedarse en casa; si se sienten bien, pueden ir a la guardería. Los niños que asisten a la guardería deben tener energía suficiente para participar en todas las actividades. Los niños con molestias oculares causadas por alergias no necesitan quedarse en casa.
El niño debe quedarse en casa si hay secreción ocular
Si los ojos del niño se pegan y hay que limpiarlos varias veces al día, el niño tiene una infección aguda. En la mayoría de los casos, ambos ojos están irritados y presentan secreción. Entonces, el niño debe permanecer en casa, por un lado, porque la infección es contagiosa, y por el otro, porque los ojos del niño deben lavarse varias veces al día. El niño puede volver a la guardería cuando la inflamación y la secreción ocular hayan desaparecido.
La conjuntivitis se transmite más fácilmente entre los niños pequeños, ya que juegan con mucha proximidad física. La infección se propaga, entre otras cosas, cuando el niño se frota los ojos y luego toca los juguetes o a otros niños. Los niños en edad escolar no tienen un contacto tan cercano entre ellos, pero también pueden necesitar permanecer en casa si tienen los ojos irritados por una conjuntivitis aguda.
Limpie el ojo con agua
Si hay secreción ocular, es conveniente limpiar los ojos con agua, tan frecuentemente como sea necesario. Utilice una gasa o un algodón, y limpie de la comisura exterior hacia la comisura interior del ojo.
Hay que cuidar la higiene de las manos
Para prevenir infecciones oculares, es importante lavarse las manos cuidadosamente, sobre todo si hay varias personas resfriadas en el entorno. También es bueno cambiar las toallas a menudo, tanto en el hogar como en la guardería.
Bebés recién nacidos
Es común que los recién nacidos tengan secreciones amarillentas en el ojo, debido a que sus conductos lagrimales son más estrechos que los de los niños mayores y de los adultos. Limpie el ojo, desde la comisura exterior hacia la interior, con una gasa o un algodón empapado en agua tibia o solución salina.
Puede ser necesario contactar al centro de salud
Si la conjuntivitis no ha mejorado después de una semana, puede ser necesario tratarla con antibióticos. Puede contactar al centro de salud. Después de dos días de tratamiento con antibióticos, la infección deja de ser contagiosa y el niño puede regresar a la guardería.
No espere más y contacte al centro de salud si el niño tiene una inflamación muy severa y con secreciones abundantes. Lo mismo se aconseja si el niño presenta fotosensibiliad o síntomas de resfriado más severos. Si el niño tiene molestias severas en un solo ojo y sospecha que el niño puede haberse lastimado el ojo, contacte inmediatamente a los servicios de salud.
Si un recién nacido tiene una conjuntivitis severa, debe contactar la centro de salud infantil (BVC).